La unión marítima exige regulación de la IA para proteger los empleos australianos y la soberanía de la cadena de suministro
En medio de una crisis global de la cadena de suministro y un shock petrolero, se ha solicitado al gobierno que regule rápidamente la IA en sectores estratégicamente significativos de la cadena de suministro, como la estiba y los servicios portuarios. Este llamado surge cuando se enfrenta un proyecto de control de automatización y IA en terminales de contenedores a cargo de una multinacional.
Contexto y situación actual
La gestión de las terminales portuarias en Australia está siendo impulsada por una agenda de IA y automatización, lo que podría amenazar hasta 1,000 empleos, representando más del 60% de la fuerza laboral. La automatización propuesta reemplazaría roles cualificados y sindicalizados por vehículos autónomos y grúas operadas a distancia. Este impulso de automatización entra en conflicto con el Plan Nacional de IA del gobierno, que requiere consulta con los trabajadores y sindicatos.
Implicaciones y riesgos
Las evidencias sugieren que el objetivo principal de la automatización es reducir costos laborales y aumentar las ganancias, en lugar de mejorar la eficiencia de la cadena de suministro. Aumentar las ganancias se traduce en tarifas más altas para negocios y consumidores, contribuyendo a la inflación. La necesidad de políticas de soberanía en la cadena de suministro se vuelve crucial para proteger la economía y la comunidad australiana de choques globales.
Recomendaciones
Entre las recomendaciones del informe se incluyen:
- Aplicar una supervisión estricta, transparencia y responsabilidad para los sistemas de IA en el lugar de trabajo.
- Proteger los datos de los trabajadores y prohibir prácticas de vigilancia invasiva.
- Priorizar la seguridad, la estabilidad laboral y el beneficio público sobre el lucro corporativo.
- Garantizar plenos derechos de negociación y derechos de acción industrial protegida al introducir IA o automatización.
- Fortalecer la transparencia fiscal y combatir el traslado de beneficios y pagos de regalías offshore.
Conclusión
Permitir la automatización de puertos por multinacionales extranjeras representa un riesgo soberano que no se puede tolerar. La contribución económica de estas empresas a Australia se limita a los impuestos pagados por sus trabajadores, mientras que la automatización amenaza su empleo. La lucha por una regulación efectiva de la IA se vuelve esencial para salvaguardar los intereses económicos y sociales del país.