Lo que no sucedió con la IA generativa en 2025 y lo que puede suceder en 2026
2025: Tendencias de IA generativa que no se materializaron
Se esperaba que los agentes totalmente autónomos estuvieran en producción masiva. Sin embargo, las empresas no lograron avanzar más allá de proyectos piloto. Según un informe, casi dos tercios no progresaron, y solo el 39 % reportó algún impacto financiero en EBIT, siendo en la mayoría de los casos modesto. A pesar de que un alto porcentaje de líderes utilizaba la IA generativa de forma semanal y medía su retorno de inversión (ROI), se concluyó que 2025 fue un año de «aceleración responsable», enfocado más en mejorar la productividad que en desplegar agentes autónomos.
Los problemas de precisión y razonamiento continuaron. Hubo casos de desinformación incluso en sistemas avanzados. Se advirtió sobre riesgos operativos derivados de respuestas incorrectas y se reforzó la necesidad de marcos para reportar riesgos. A pesar de los avances, los desafíos en seguridad y razonamiento persistieron, ralentizando aplicaciones críticas.
La regulación se implementó de manera gradual. Aunque la Ley de IA de la Unión Europea entró en vigor en 2024, su aplicación comenzó lentamente, con prohibiciones y capacitación iniciadas en febrero de 2025. Se espera que el impacto total se sienta en 2027.
Los gastos en hardware dominaron la inversión en IA generativa. Se estimó que se invirtieron $644 mil millones, de los cuales casi el 80 % se destinaron a dispositivos y servidores. La idea de «software primero» fue eclipsada por la necesidad de infraestructura y equipamiento de IA. La adopción aumentó, pero de manera desigual, con beneficios modestos en términos de ahorro y aumento de ingresos.
Expectativas para 2026
El año 2026 se perfila como un año clave, con el cumplimiento y la implementación completa de la Ley de IA de la UE. Desde agosto de 2026, todas las exigencias para sistemas de alto riesgo entrarán en vigor, lo que obligará a las empresas a activar evaluaciones de conformidad y monitoreo post-lanzamiento.
Se anticipa que habrá un movimiento de pilotos a un valor medido y escalado. Las empresas que rediseñen procesos y definan objetivos claros lograrán mejores resultados. En telecomunicaciones, esto implica aplicar agentes en operaciones de red y atención al cliente.
Los agentes se moverán de demostraciones a herramientas útiles, centrados en la autonomía controlada y capacidades multimodales. La infraestructura necesaria incluirá almacenamiento unificado y gestión de datos, crucial para la analítica y la IA generativa.
Conclusiones
El 2025 enseñó que la IA generativa no cumplió todas las promesas, pero se ha establecido como una herramienta estratégica para mejorar la productividad. El 2026 se perfila como un año de madurez, donde la Ley de IA demandará transparencia y gobernanza. Las empresas deberán pasar de proyectos piloto dispersos a proyectos escalados con ROI medido y objetivos claros, transformando la IA generativa en una ventaja competitiva.