Audiencia en la Cámara: ¿Es un buen momento para regular la IA en las escuelas?
Los legisladores de la Cámara expresaron preocupaciones bipartidistas sobre los riesgos del uso de la inteligencia artificial por parte de los estudiantes, desde la dependencia excesiva de la tecnología hasta la seguridad de los datos de los estudiantes, durante una audiencia del Comité de Educación y Fuerza Laboral.
Debate sobre la regulación de la IA
La cuestión de si y cómo se debe regular la IA en las aulas K-12 a nivel federal sigue suscitando debate. Los demócratas en la audiencia afirmaron que son necesarios más controles, pero la administración actual ha dificultado la adición de estos a través de órdenes ejecutivas que buscan bloquear regulaciones a nivel estatal y sus esfuerzos por desmantelar el Departamento de Educación.
Por otro lado, los republicanos advirtieron sobre la necesidad de no apresurarse en nuevas regulaciones para garantizar que la innovación en la educación y la fuerza laboral no se vea obstaculizada.
Declaraciones durante la audiencia
La audiencia, la primera de una serie celebrada por el Comité de Educación y Fuerza Laboral, se produjo un mes después de que se firmara una orden ejecutiva que busca la preeminencia de las leyes estatales sobre la regulación de la IA, con excepciones para las protecciones de seguridad infantil.
Durante los comentarios iniciales, un miembro del comité expresó que el Congreso no debe permanecer pasivo mientras la administración actual podría estar favoreciendo a las grandes empresas tecnológicas y evitando que los estados protejan a los ciudadanos de los peligros de la IA. Se destacó la importancia de desarrollar regulaciones reflexivas para proteger a estudiantes, trabajadores y familias, al tiempo que se fomenta el crecimiento económico.
Riesgos de la IA en la educación
Un informe de una institución de investigación también advirtió que los riesgos de la IA superan actualmente sus beneficios para los estudiantes, señalando que puede amenazar a los estudiantes de maneras cognitivas, emocionales y sociales.
Para mitigar esos riesgos, se recomienda un marco para las escuelas K-12 que incluya capacitación para maestros y estudiantes sobre cuándo utilizar la IA y cuándo no, así como el uso de prácticas basadas en evidencia que fomenten un aprendizaje más profundo.
También se menciona la necesidad de una alfabetización holística sobre la IA, que desarrolle una comprensión de sus capacidades, limitaciones e implicaciones. Los educadores deben recibir un desarrollo profesional sólido para utilizar la IA de manera eficaz, y deben existir planes claros para un uso ético de la tecnología, expandiendo el acceso equitativo a estas herramientas en las comunidades escolares.
Conclusión
Es fundamental que las empresas tecnológicas, los gobiernos, los sistemas educativos, los docentes y los padres promuevan un diseño ético y confiable en las herramientas de IA, así como marcos regulatorios responsables para proteger a los estudiantes. La regulación adecuada de la IA en las escuelas puede ofrecer oportunidades significativas para mejorar la educación, siempre que se implemente con cuidado y consideración.