Karen Nyamu propone una ley de regulación de la IA para frenar contenido falso y proteger derechos
La senadora nominada ha manifestado que está en proceso de presentar un proyecto de ley en el Senado que busca introducir regulaciones sobre la Inteligencia Artificial (IA) para abordar la difusión de noticias falsas y proteger los derechos personales.
Preocupaciones sobre el uso indebido de la IA
En una entrevista matutina, la senadora expresó su preocupación por el creciente uso inapropiado de las tecnologías de IA, advirtiendo que muchos ciudadanos consumen contenido generado por IA que es engañoso o completamente falso, asumiéndolo como verdad. Destacó que, sin una supervisión adecuada, el crecimiento descontrolado de la IA podría socavar la confianza pública en la información y tener consecuencias sociales de gran alcance.
Necesidad de regulación
«No podemos ser consumidores de IA sin regulaciones. Las personas están consumiendo información falsa y tomándola como una verdad absoluta. Sin regulación, la IA también podría reemplazar empleos humanos. Cualquiera que use tu imagen o tu voz debe tener tu consentimiento. Esta es una legislación progresista que protege derechos personales», comentó.
Impacto en el empleo y protección de la identidad
El proyecto de ley también busca abordar el posible impacto de la IA en el empleo, con la senadora advirtiendo que la automatización podría reemplazar empleos humanos si no se implementan salvaguardias. Enfatizó la necesidad de un marco legal que equilibre la innovación con la protección de los medios de vida.
Un pilar central de la legislación es la protección de la identidad personal, destacando que los individuos deben dar su consentimiento antes de que se use su imagen o voz. Advirtió que la IA ha facilitado la replicación de la apariencia de una persona, lo que podría ser explotado para fines maliciosos o engañosos.
Un paso hacia la responsabilidad en la era digital
La senadora describió la propuesta como un paso progresista destinado a salvaguardar a las personas en la era digital, asegurando al mismo tiempo la responsabilidad en el uso de tecnologías emergentes.
Además, defendió el papel de los legisladores en el manejo de tales asuntos, señalando que, aunque los miembros del parlamento pueden no ser expertos técnicos, son representantes del pueblo y entienden las implicaciones prácticas de las políticas en la vida diaria de los ciudadanos.