Presión de EE. UU. y Regulación de la IA en Europa
La regulación de la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un tema candente a nivel mundial, especialmente tras la entrada en vigor de la primera legislación integral sobre IA. A solo seis meses de su implementación, líderes mundiales, directores ejecutivos de empresas como Google, Microsoft y OpenAI, así como científicos y funcionarios gubernamentales, se reunieron en París para asistir a la Cumbre de Acción sobre IA.
Oportunidad vs. Regulación
Durante esta cumbre, el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, subrayó que no estaba allí para discutir la seguridad de la IA, sino para hablar sobre las oportunidades que presenta. Criticó la legislación actual, advirtiendo que la regulación excesiva podría sofocar una industria transformadora en un momento crítico.
Código de Práctica y Riesgos Sistémicos
En el centro de la legislación se encuentra un código de práctica voluntario para modelos de IA de propósito general. Este código está siendo elaborado por expertos independientes y se basa en las contribuciones de partes interesadas de la industria, académicos y representantes de la sociedad civil.
Para aquellos modelos de IA que puedan conllevar riesgos sistémicos, la legislación establece cómo los proveedores deben evaluar y mitigar dichos riesgos. Sin embargo, la finalización de este código se ha convertido en un proceso complicado.
Impacto en los Sectores Creativos
A medida que se desarrollan estas regulaciones, los sectores creativos de Europa se sienten cada vez más abandonados. Artistas, músicos, escritores y periodistas ven cómo sus obras son utilizadas para entrenar modelos generativos de IA, que pueden producir imitaciones de alta calidad en segundos, y todo esto ocurre sin su consentimiento, crédito o compensación.
La Comisión Europea sostiene que está limitada por la legislación de derechos de autor existente, argumentando que la IA Act no puede superar la directiva de derechos de autor de la UE, que permite el uso de obras protegidas para fines de investigación científica sin permiso de los titulares de derechos. Sin embargo, muchos creadores esperaban que la IA Act ofreciera responsabilidad sobre cómo se entrenan los modelos con sus obras. A medida que esta posibilidad se desvanece, se promete una revisión más amplia de las normas de derechos de autor el próximo año.
El Papel de los Tribunales
En ausencia de una intervención legislativa, corresponderá a los tribunales determinar si las empresas de IA pueden utilizar obras protegidas sin permiso y qué reglas de transparencia, licencias o exclusiones asegurarán que los creadores sean tratados de manera justa. En EE. UU., una excepción denominada ‘uso justo’ está siendo objeto de creciente litigio, incluyendo un caso de The New York Times contra OpenAI, que podría redefinir el funcionamiento del sector.
Retos para el Sector de Medios
En el sector de medios, los riesgos no son solo económicos, sino también democráticos. El contenido generado por IA, sin atribución adecuada, amenaza la capacidad de los editores de noticias para generar ingresos, lo cual es crítico para la pluralidad mediática en una sociedad democrática. Mientras algunos editores más grandes, como The New York Times, están firmando acuerdos de licencia con empresas de IA, otros editores más pequeños están siendo excluidos.
El informe anual de Digital News Report del Instituto Reuters encontró que cada vez más personas utilizan chatbots de IA para acceder a noticias, con un incremento notable entre los menores de 25 años, donde el uso asciende al 15%.
La Necesidad de un Equilibrio
A pesar de las críticas y los desafíos, la Comisión Europea merece reconocimiento por haber tenido el valor de proponer regulaciones para mitigar los riesgos asociados con la IA. No obstante, la legislación actual no logra determinar claramente cómo debería equilibrarse el desarrollo de la IA europea, entrenada con datos europeos que reflejan los valores y la cultura del continente, con la protección de las industrias creativas y mediáticas.
El código de práctica, que se esperaba ofreciera respuestas parciales, corre el riesgo de convertirse en un compromiso frágil entre las advertencias de Silicon Valley sobre el exceso regulatorio y las demandas de los titulares de derechos sobre la erosión económica que ya está en marcha.
Conclusión
El Parlamento Europeo se encuentra en una posición delicada, intentando defender un paquete legislativo que ha sido arduamente negociado, mientras enfrenta la presión de ciudadanos, creadores y estados miembros que exigen que se llenen los vacíos legales que ya están surgiendo. La ventana para hacer las cosas bien se está cerrando rápidamente, y la cuestión de los derechos de autor no es solo un problema técnico; es fundamental para la soberanía cultural y la resiliencia democrática de Europa en la era de la IA.