¿Es posible la soberanía en inteligencia artificial? Equilibrando autonomía e interdependencia
El concepto de soberanía en inteligencia artificial (IA) ha ingresado en las discusiones políticas a medida que los gobiernos enfrentan la importancia estratégica de la infraestructura, los datos y los modelos de IA, en medio de la creciente dependencia de un pequeño número de empresas y jurisdicciones. La soberanía en IA se define como un espectro de estrategias para mejorar la capacidad de un país para tomar decisiones independientes sobre el despliegue, uso y adopción de la infraestructura crítica de IA, en lugar de una autarquía literal.
Motivaciones y objetivos
Las motivaciones varían, desde la protección de la seguridad nacional y la resiliencia, hasta el apoyo a la competitividad económica, asegurando la inclusión cultural y lingüística en el entrenamiento de modelos y conjuntos de datos, y fortaleciendo la influencia en la gobernanza global. Estos objetivos son a menudo legítimos, pero la «IA soberana» también puede convertirse en un vehículo para el proteccionismo, mercados fragmentados y estándares, y una inversión pública duplicada o estancada.
El hallazgo central es que la soberanía total en IA es estructuralmente inviable para casi cualquier país, ya que la IA es una pila transnacional con puntos de estrangulamiento concentrados en minerales, energía, hardware de computación, redes, infraestructura digital, activos de datos, modelos y aplicaciones. La alternativa práctica es la «interdependencia gestionada», un enfoque que se basa en alianzas y asociaciones estratégicas para reducir riesgos a lo largo de la pila de IA.
Interdependencia gestionada
Los países pueden operacionalizar la interdependencia gestionada mapeando dependencias por capa, priorizando intervenciones viables, diversificando proveedores y socios, y fomentando la interoperabilidad y portabilidad a través de estándares técnicos, adquisiciones y gobernanza. Si se hace bien, la interdependencia gestionada puede fortalecer la resiliencia y la agencia, mientras se preservan los beneficios de los mercados abiertos y la colaboración transfronteriza.
Desafíos y trade-offs
A medida que la inteligencia artificial ocupa un lugar cada vez más central en la política pública y el discurso global, la «soberanía en IA» se ha convertido en parte del vocabulario de muchos formuladores de políticas. Este término agrupa varios conceptos de autonomía estratégica, económica y cultural mediante la gestión de la infraestructura clave, los datos y las normas de gobernanza dentro de los límites jurisdiccionales.
Las preocupaciones sobre la soberanía digital se han ampliado y han adquirido mayor urgencia debido al dominio de Estados Unidos y China en el desarrollo y despliegue de IA, así como a la rivalidad geopolítica entre estas dos potencias globales. Esto lleva a otros países a buscar cerrar brechas y evitar quedar atrapados entre ellas.
Hay razones válidas para que los países busquen agencia sobre los sistemas de IA. El apoyo a múltiples idiomas mejora la utilidad de la IA, proporcionando un acceso más amplio al conocimiento y los beneficios que esta ofrece. Sin embargo, desarrollar o operar sistemas de IA a nivel nacional puede ser complejo y costoso, lo que podría resultar en inversiones ineficaces o subutilizadas.
Implicaciones y conclusiones
Los sistemas de IA soberanos podrían fragmentar mercados, ralentizar el desarrollo y difusión global de la IA, y reducir la competitividad económica de los países anfitriones. También pueden convertirse en herramientas de autoritarismo digital, erosionando derechos individuales. Por ello, la soberanía en IA presenta complejos trade-offs y plantea preguntas clave para los actores globales de IA.
Este informe examina estos trade-offs y cómo los gobiernos pueden gestionarlos, proponiendo un marco de políticas que se centra en una evaluación cuidadosamente adaptada de las ventajas y vulnerabilidades vinculadas a los bloques constructivos esenciales de la IA. La interdependencia gestionada permite reconciliar la autonomía estatal con la cooperación internacional necesaria y beneficiosa.