Pre-emption por Orden Ejecutiva: Bloqueo de Leyes Estatales sobre IA
El 11 de diciembre de 2025, se firmó una Orden Ejecutiva sobre «Asegurar un Marco de Política Nacional para la Inteligencia Artificial». Esta Orden representa el último intento de la Administración por detener y revertir la ola de legislación estatal sobre IA que ha surgido en el último año, la cual, según la Orden, «crea un mosaico de 50 regímenes regulatorios diferentes». La Orden eleva las apuestas políticas respecto a las leyes estatales sobre IA y genera incertidumbre en forma de litigios anticipados, pero no elimina instantáneamente las obligaciones actuales o inminentes de las leyes estatales sobre IA para las empresas que desarrollan o implementan IA.
Antecedentes
Existen numerosas leyes estatales sobre IA que la Orden busca limitar. Tras la promulgación de la Ley de Protección al Consumidor en Interacciones con IA en Colorado en 2024, varios otros estados, incluidos Texas y California, han aprobado estatutos significativos de gobernanza de IA. La Orden refleja temas que han resonado durante el segundo mandato del presidente y avanza su agenda de contener esta creciente red de leyes estatales sobre IA.
Detalles de la Orden
La Orden instruye al Fiscal General a crear un Grupo de Litigio sobre IA para desafiar las leyes estatales sobre IA que sean inconsistentes con el objetivo de «sostener y mejorar la dominancia global de EE. UU. en IA a través de un marco de política nacional mínimamente oneroso». También se dirige al Secretario de Comercio para que publique una evaluación de las leyes estatales existentes, identificando aquellas que entran en conflicto con los objetivos de la política de la Orden.
Asimismo, la Orden establece que los estados con «leyes de IA onerosas» no serán elegibles para financiamiento bajo programas federales. También se instruye a la Comisión Federal de Comunicaciones a explorar la adopción de un estándar federal de informes y divulgación para modelos de IA que podría prevalecer sobre las leyes estatales.
Implicaciones y Riesgos
La Orden representa un enfoque extraordinario hacia la regulación estatal de tecnologías emergentes. A diferencia de lo habitual, donde los estados actúan como «laboratorios» para desarrollar enfoques legislativos, la Administración está tomando la iniciativa para desafiar cualquier ley estatal sobre IA que considere que carga indebidamente el comercio interestatal o infringe la libertad de expresión.
Las leyes estatales sobre IA siguen vigentes por ahora, y las empresas no pueden esperar a que sean invalidadas o preemptadas, ya que la litigación o la legislación pueden tardar años en completarse. Las leyes más restrictivas están a punto de entrar en vigor en los próximos meses, lo que obliga a las empresas a desarrollar sus marcos de gobernanza y políticas de IA con atención a las leyes y regulaciones estatales emergentes.
Conclusión
La Orden sugiere que alterar las salidas veraces de un sistema de IA para cumplir con obligaciones de anti-discriminación puede ser una violación de la ley. Las empresas deben trabajar en estrecha colaboración con asesores legales para identificar casos de uso de alto riesgo y adoptar estrategias que cumplan con las leyes estatales existentes, evitando al mismo tiempo conductas que puedan atraer la atención de la FTC. Es fundamental encontrar un equilibrio entre las prioridades federales y estatales en el ámbito de la IA.