Orden Ejecutiva Federal Busca Detener la Regulación de IA a Nivel Estatal y Local
Una nueva orden ejecutiva federal tiene como objetivo frenar la regulación de la inteligencia artificial (IA) por parte de los gobiernos estatales y locales, argumentando que las leyes fragmentadas podrían socavar la competitividad de EE. UU. Este movimiento plantea preguntas significativas para los condados sobre la preeminencia federal, la autoridad estatal y el futuro de las salvaguardas de IA impulsadas localmente.
Análisis de la Orden Ejecutiva
La orden ejecutiva establece que un mosaico de leyes estatales podría obstaculizar la competitividad e innovación de EE. UU. La orden sigue la decisión del Congreso de abandonar una propuesta de moratoria federal sobre la regulación estatal de la IA y establece el escenario para una renovada tensión federal-estatal sobre la gobernanza de la IA.
El Senado de EE. UU., en un esfuerzo bipartidista, rechazó un intento amplio de bloquear a los gobiernos estatales y locales de regular la IA, reafirmando su autoridad para proteger a los residentes en medio de la tecnología en rápida evolución.
La orden ejecutiva, titulada “Garantizando un Marco de Política Nacional para la Inteligencia Artificial”, avanza una estrategia federal para establecer un enfoque nacional uniforme y mínimamente gravoso hacia la IA. Esta instruye a múltiples agencias federales a limitar o disuadir las leyes estatales y locales de IA que la administración considera en conflicto con las prioridades federales o los principios constitucionales.
Provisiones Clave de la Orden Ejecutiva
La orden ejecutiva incluye varias provisiones clave, tales como:
- Fuerza de Tarea de Litigios de IA: La orden instruye al Fiscal General de EE. UU. a establecer una fuerza de tarea del DOJ dedicada a impugnar las leyes estatales de IA en los tribunales, incluidas las basadas en la preeminencia federal, el comercio interestatal o violaciones constitucionales.
- Evaluación Federal de las Leyes Estatales: El Secretario de Comercio debe evaluar las leyes estatales de IA existentes dentro de los 90 días e identificar aquellas consideradas “onerosas”, particularmente las que requieren alteraciones en los resultados de IA o divulgaciones extensas que puedan plantear preocupaciones sobre la Primera Enmienda.
- Condiciones y Restricciones de Financiamiento: El acceso a ciertos fondos federales, incluidos aquellos bajo el Programa de Equidad, Acceso y Despliegue de Banda Ancha, puede estar condicionado a la postura regulatoria de IA de un estado, en la máxima medida permitida por la ley.
- Preeminencia y Normas Nacionales: La orden solicita recomendaciones legislativas para establecer un marco federal de IA que preempa a las leyes estatales conflictivas y dirige a las agencias a explorar normas nacionales de reporte, divulgación y aplicación para la IA.
Implicaciones y Riesgos
Se espera que la orden enfrente resistencia legal por parte de estados y localidades que ya han promulgado leyes de IA que abordan la transparencia, sesgos, privacidad, discriminación y seguridad pública. Según un informe, todos los estados y varios territorios consideraron legislación de IA en el año 2025, subrayando la amplitud de la participación estatal en esta área de políticas.
Conclusión
La orden ejecutiva refleja un intento significativo del gobierno federal de establecer un control más centralizado sobre la regulación de la inteligencia artificial, lo cual podría tener profundas implicaciones para la futura gobernanza de esta tecnología crítica en EE. UU.