Nueva Ley de Advertencia sobre GenAI en Nueva York
El 9 de marzo de 2026, la legislatura de Nueva York aprobó el proyecto de ley A 3411, que requiere que los sistemas de inteligencia artificial generativa (GenAI) notifiquen a los usuarios que las salidas del sistema pueden ser inexactas. El proyecto de ley se enviará ahora al gobernador para su consideración y, de convertirse en ley, entrará en vigor 90 días después de su promulgación. Aunque el proyecto de ley es breve, con solo 30 líneas de texto, tiene amplias implicaciones.
Antecedentes
El proyecto de ley es patrocinado por un senador y un representante, quienes han sido voces destacadas en la legislación tecnológica de Nueva York. Esta iniciativa se alinea con esfuerzos anteriores, como el Acta de Divulgación de Precios Algorítmicos, que requiere advertencias similares para los precios establecidos mediante algoritmos.
Aplicabilidad
El proyecto de ley se aplica a los sistemas GenAI, definidos como modelos de inteligencia artificial que son auto-supervisados y emulan la estructura y características de datos de entrada para generar contenido sintético. La definición abarca diversos tipos de herramientas que se utilizan en el comercio y que han estado disponibles durante décadas.
Requisitos de Advertencia
El proyecto de ley establece que el propietario, licenciatario u operador de un sistema GenAI debe mostrar de manera clara y conspicua una notificación en la interfaz de usuario que indique que las salidas del sistema pueden ser inexactas. Aunque la redacción original incluía advertencias sobre la inexactitud y adecuación, se eliminó la referencia a la «inadecuación».
Aplicación y Sanciones
Si un propietario, licenciatario u operador de un sistema GenAI no proporciona la notificación, puede enfrentarse a una multa de $1,000 por cada violación. Cada usuario al que no se le proporcione la notificación constituye una violación separada.
Fecha de Entrada en Vigor
El proyecto de ley entrará en vigor 90 días después de convertirse en ley.
Esta legislativa representa un paso significativo hacia la regulación de la inteligencia artificial en el estado, enfatizando la necesidad de transparencia y responsabilidad en el uso de tecnologías avanzadas.