Nigeria se prepara para aprobar amplias reglas de IA para la economía digital
Nigeria está a punto de aprobar una ley que la colocaría entre los primeros países africanos en regular la inteligencia artificial (IA), intensificando la supervisión de uno de los mercados digitales de más rápido crecimiento del continente, tras años de expansión en gran medida no controlada por parte de empresas tecnológicas globales.
El Proyecto de Ley de Economía Digital Nacional
El Proyecto de Ley de Economía Digital Nacional y Gobernanza Electrónica otorgaría a los reguladores nuevos poderes sobre datos, algoritmos y plataformas digitales, llenando un vacío que ha existido desde que Nigeria publicó su estrategia de IA en 2024.
Se espera que el proyecto de ley, que los legisladores planean aprobar antes de finales de marzo, someta a un escrutinio más cercano los sistemas de IA de mayor riesgo, incluyendo aquellos utilizados en finanzas, administración pública, vigilancia y toma de decisiones automatizadas. Se requeriría que los desarrolladores presenten evaluaciones de impacto anuales sobre riesgos, medidas de mitigación y desempeño.
Potencial de Multas y Normativas
La ley propuesta también permitiría a los reguladores imponer multas de hasta 10 millones de nairas (aproximadamente $7,000) o el 2% de los ingresos brutos anuales de un proveedor de IA en Nigeria. Sin embargo, no se detalla cómo se evaluarían las sanciones.
Regulación Temprana de la IA
La legislación busca regular la IA de manera temprana, en lugar de forma retroactiva, a medida que su adopción acelera en finanzas, servicios públicos y el sector privado. Si se aprueba, Nigeria se convertiría en una de las primeras naciones africanas en adoptar un régimen regulatorio amplio para la IA.
La ley también establecería estándares éticos para la transparencia, la equidad y la responsabilidad, y aplicaría un enfoque basado en riesgos similar a los marcos emergentes en Europa y partes de Asia.
Implicaciones para la Innovación
El regulador tendría el poder de exigir información, emitir directivas de cumplimiento y suspender o restringir sistemas de IA que se consideren inseguros o no conformes. Además, la ley prevé entornos controlados para que startups e instituciones puedan probar nuevas tecnologías bajo supervisión regulatoria, con el objetivo de promover la innovación.
La regulación no solo se trataría de dar órdenes, sino de influir en el comportamiento del mercado, económico y social para que las personas puedan desarrollar IA para el bien.