Las empresas deben liderar el desarrollo de regulaciones para la IA
Las empresas en Nueva Zelanda deben adoptar un uso responsable de la inteligencia artificial generativa (IA) para ayudar a superar la profunda desconfianza de la población hacia esta tecnología. Si no se controla, esto amenaza con sofocar la innovación, según un seminario web organizado por una asociación legal.
Desconfianza hacia la IA en Nueva Zelanda
Un informe de KPMG revela que los neozelandeses desconfían de la IA más que en cualquier otro país del mundo. Solo el 44% de los neozelandeses creen que los beneficios de la IA superan los riesgos, y solo el 23% considera que las regulaciones actuales son lo suficientemente sólidas para hacer que el uso de la IA sea seguro. Además, el 81% opina que se requiere regulación.
Los neozelandeses parecen buscar un enfoque regulatorio integral, ya que la tasa de aceptación y optimismo hacia la IA es la más baja a nivel mundial. La adopción generalizada de una IA responsable es clave para realizar el potencial de esta tecnología.
Variabilidad en la regulación de la IA
Las aproximaciones a la regulación de la IA varían en todo el mundo, lo que genera problemas para las empresas que operan internacionalmente. Se observan enfoques fragmentados en la regulación, lo que crea obstáculos para las empresas que necesitan abordar esta brecha.
Muchos países están adoptando un enfoque basado en el riesgo para la regulación de la IA, enfocándose en proteger valores fundamentales como la privacidad, la no discriminación y la seguridad. Sin embargo, los gobiernos no suelen tener un buen historial en mantenerse al día con la tecnología emergente, y el campo de la IA plantea numerosas preocupaciones legales y de derechos humanos.
Comparativa internacional
Australia regula la IA a través de leyes existentes, complementadas con políticas específicas de cada sector y marcos voluntarios. Además, está estableciendo un Instituto de Seguridad de IA para ayudar a formular protecciones efectivas e identificar riesgos futuros. Por otro lado, la administración federal de EE. UU. se ha centrado en la innovación y la desregulación, mientras que la regulación en los estados se concentra en la privacidad y la protección de derechos de autor.
En contraste, la Unión Europea adopta un enfoque más prescriptivo, habiendo aprobado una ley de IA en mayo de 2024 que establece cuatro niveles de riesgo, desde inaceptable hasta mínimo. Esta legislación tiene aplicaciones extraterritoriales que afectarían a las empresas de Nueva Zelanda que ofrezcan aplicaciones de IA en territorios de la UE.
La situación en Nueva Zelanda
En Nueva Zelanda, no existe una legislación específica sobre la IA, y el gobierno ha adoptado un enfoque «ligero» que utiliza leyes existentes, junto con guías del gobierno y autorregulación de la industria. Sin embargo, la situación puede cambiar rápidamente en este ámbito en evolución.
Las empresas deben desarrollar proactivamente políticas de IA que incluyan un uso responsable de la tecnología, lo que promoverá la confianza y fomentará la innovación. La falta de un enfoque responsable podría aumentar la desconfianza y la preocupación en torno al uso de la IA, lo que obstaculizaría el avance en su uso futuro.