La primera ley de IA independiente de Vietnam: una visión general de las disposiciones clave y sus implicaciones futuras
Vietnam está acelerando su impulso para emerger como una potencia tecnológica regional, con inversiones estratégicas en inteligencia artificial y semiconductores que subrayan esta ambición. Los funcionarios gubernamentales han destacado estas tecnologías como motores de innovación y competitividad global, buscando fomentar talento y construir centros de fabricación inteligente.
Para lograr este objetivo, el país aprobó un marco basado en principios bajo la Ley de Industria de Tecnología Digital a mediados de 2025, y en menos de tres meses aceleró un borrador de la Ley de Inteligencia Artificial para reemplazar ese marco. Promulgada el 10 de diciembre de 2025 y efectiva a partir del 1 de marzo de 2026, la primera ley de IA independiente de Vietnam posiciona al país entre los primeros adoptantes en la región, enfatizando una postura pro-innovación que equilibra el crecimiento con salvaguardias.
Principios fundamentales
Los principios fundamentales de la Ley de IA, delineados en el Artículo 4, priorizan una inteligencia artificial centrada en el ser humano que proteja los derechos humanos, la privacidad, los intereses y la seguridad nacional, asegurando al mismo tiempo el cumplimiento con la Constitución y las leyes de Vietnam. Entre los principios clave se incluyen mantener el control humano sobre las decisiones de IA, promover la equidad, la transparencia, la no discriminación y la responsabilidad, y alinearse con los estándares éticos y los valores culturales del país.
Actos prohibidos
El Artículo 7 de la Ley de IA establece una lista de actividades relacionadas con la IA que son ilegales. Prohíbe la explotación de la IA para fines ilícitos, incluyendo la simulación de personas o eventos reales para engañar o manipular percepciones. También prohíbe el procesamiento ilegal de datos en violación de leyes de protección de datos, propiedad intelectual o ciberseguridad, así como obstruir la supervisión humana o ocultar divulgaciones obligatorias.
Clasificación y gobernanza basada en riesgos
Los sistemas de IA se clasifican en tres categorías de riesgo: alto riesgo — con potencial de daño significativo a la vida, salud, derechos o seguridad nacional; riesgo medio — que presentan riesgo de confusión del usuario por interacciones de IA no divulgadas o contenido generado; y bajo riesgo — que incluyen todos los demás sistemas. Los proveedores deben auto-clasificar su sistema de IA antes de su uso y notificar al Ministerio de Ciencia y Tecnología para los sistemas de riesgo medio o alto.
Responsabilidad y transparencia
Tanto proveedores como desplegadores deben cumplir con obligaciones de transparencia a lo largo del ciclo de vida de los sistemas de IA. Para los proveedores, los sistemas diseñados para interacción directa con humanos deben permitir un reconocimiento claro de su naturaleza artificial. En el caso de los sistemas de alto riesgo, se requieren auditorías periódicas y vigilancia post-mercado, con un enfoque especial en sectores críticos como la salud y la educación.
Gestión de sistemas de IA de alto, medio y bajo riesgo
Los sistemas de alto riesgo requieren medidas rigurosas de cumplimiento, incluyendo evaluaciones de riesgo y supervisión humana. Los sistemas de riesgo medio son supervisados a través de informes y auditorías, mientras que los sistemas de bajo riesgo enfrentan obligaciones mínimas, fomentando la autorregulación y divulgaciones básicas para construir confianza.
Incentivos y políticas
Para estimular la innovación, la ley ofrece apoyos como el Fondo Nacional de Desarrollo de IA para subvenciones de investigación y desarrollo, y entornos regulatorios con procedimientos simplificados. Se concede un periodo de gracia para los sistemas de IA que se introduzcan en el mercado antes de la fecha de entrada en vigor de la ley.
Conclusión
En los próximos meses, los legisladores locales publicarán borradores de documentos clave para comentarios públicos. Los interesados deben seguir de cerca el desarrollo de estas regulaciones orientadoras, ofrecer comentarios y recomendaciones, y realizar evaluaciones de cumplimiento preliminares para prepararse para los próximos requisitos.