Nuevo informe revela una tendencia preocupante en la IA: «Una brecha emergente»
A medida que el uso de la inteligencia artificial se expande rápidamente en diversas industrias, un nuevo informe muestra que la adopción corporativa puede estar superando las reglas y salvaguardias necesarias para controlarla.
¿Qué está sucediendo?
Datos recientes indican que las empresas están adoptando la IA a un ritmo acelerado, mientras que la transparencia y la supervisión se quedan atrás. Un análisis de la situación muestra que menos de la mitad de las empresas examinadas han revelado alguna estrategia o pautas sobre IA. De aquellas que lo hicieron, muchas se basan en principios amplios como «ético», «seguro» y «de confianza», pero a menudo no ofrecen detalles concretos que respalden estos principios.
Adicionalmente, el 97% de las empresas con estrategias de IA no evaluaron el uso de energía ni la huella de emisiones de los sistemas que implementan. Más de dos tercios no han considerado los impactos sociales más allá de los usuarios directos, incluyendo efectos sobre los trabajadores, acceso a servicios y confianza pública.
Implicaciones y riesgos
El entrenamiento y la operación de modelos avanzados de IA requieren grandes cantidades de energía. Se prevé que la demanda eléctrica de los centros de datos que impulsan las operaciones de IA podría más que duplicarse para 2030, en parte impulsada por combustibles fósiles. Estos centros de datos también consumen cantidades significativas de agua para su refrigeración.
La preocupación radica en que, sin una transparencia significativa y guardrails efectivos, los beneficios de la IA podrían verse superados por mayores demandas de energía, estrés hídrico, riesgos de seguridad y consecuencias sociales no intencionadas.
Con nuevas regulaciones como la Ley de IA de la Unión Europea que entrarán en vigor más adelante en esta década, las empresas que ignoren estos riesgos podrían enfrentar consecuencias regulatorias, reputacionales y financieras a largo plazo.
¿Qué se está haciendo?
Se ha desarrollado una iniciativa de datos sobre empresas de IA para ayudar a las empresas a rastrear el uso de la IA, comparar prácticas de gobernanza y alinearse con estándares éticos globales. Con la construcción de centros de datos y las prácticas de IA como temas candentes en las elecciones intermedias, los votantes también podrían hacer escuchar su voz, presionando a los candidatos para desarrollar e implementar regulaciones sensatas que permitan la innovación mientras mitigan los inconvenientes de esta tecnología.