¿Tiempo para que los grandes despachos llamen a sus aseguradoras de responsabilidad civil?
Un recordatorio sobre la política adoptada por un importante bufete de litigios que ha implementado una política de cero tolerancia respecto al uso de inteligencia artificial generativa por parte de sus profesionales legales. Esta decisión está generando un gran impacto en la industria legal, ya que se considera que el uso de esta tecnología puede ser malpractice (negligencia profesional).
El Caso U.S. v. Heppner
En un caso reciente, un juez de distrito decidió que la información privilegiada compartida con un motor de IA de terceros puede perder su naturaleza privilegiada. En este caso, se presentaron consultas de búsqueda a un motor de IA y se entregaron los resultados a un abogado para obtener asesoría legal. Sin embargo, al alimentar información privilegiada a este motor, se consideró que se había renunciado a dicha privilegiada.
El tribunal determinó que el output del motor de IA no era privilegiado porque este no es un abogado licenciado. La simple entrega de los documentos a un abogado no revierte esta falta de privilegio. El juez expresó que no veía ninguna base para reclamar la protección de la comunicación entre abogado y cliente.
Implicaciones para los despachos legales
Para los grandes despachos de abogados que han implementado herramientas de IA generativa, esta decisión es un motivo de preocupación. Parece que el cliente mantiene el privilegio, y que un bufete no puede renunciar a este privilegio al utilizar herramientas de IA, a menos que el cliente consienta explícitamente en su uso, lo que podría resultar en la desaparición del privilegio.
Además, dado que el caso no involucró trabajo preparado por abogados, hay una posibilidad de que las búsquedas y outputs generados por modelos de IA estén cubiertos por protecciones de trabajo de producto. Sin embargo, esta protección no es absoluta, lo que puede conducir a disputas legales sobre su aplicabilidad.
Conclusión
En resumen, cualquier bufete que utilice IA generativa podría enfrentar serios problemas legales comparado con aquellos que optan por no usarla. Los abogados internos que insisten en el uso de tales productos por parte de los despachos externos pueden estar poniendo en riesgo su futuro profesional. La situación actual exige que los despachos que no están utilizando IA generativa también se pronuncien en contra de su uso para evitar complicaciones legales.