Nueva guía de la OCDE para que las organizaciones den forma a su marco de gobernanza de IA
La IA es ahora una realidad corporativa. Las organizaciones han experimentado con varios modelos de gobernanza, pero necesitan evolucionar más allá del cumplimiento básico para navegar por las complejas regulaciones globales y las consideraciones éticas en torno a la equidad y la transparencia. Para tener éxito, las organizaciones requieren un marco estratégico que incorpore supervisión, auditorías de sesgo técnico y capacitación cultural a lo largo de todo el ciclo de vida de la IA.
La nueva guía de debida diligencia de la OCDE proporciona una hoja de ruta para lograr esto. Las organizaciones pueden estructurar su plan de implementación de gobernanza en torno al siguiente marco:
Marco de políticas y sistemas de gestión
Establecer políticas fundamentales que reflejen principios centrales: IA centrada en el ser humano, equidad y no discriminación, transparencia y explicabilidad, robustez, seguridad, salvaguardias y responsabilidad. Construir estructuras de gobernanza y sistemas de gestión de apoyo para operacionalizar estos principios.
Identificación y evaluación de riesgos
Realizar una evaluación integral de riesgos, apoyada por un compromiso significativo de las partes interesadas.
Prevención y mitigación de riesgos
Implementar prácticas de datos responsables, garantizar la transparencia y explicabilidad, y mantener estándares de seguridad, robustez y despliegue responsable.
Seguimiento y monitoreo
Establecer procesos para el seguimiento, prueba y evaluación continuos, junto con una documentación exhaustiva de incidentes.
Comunicación externa e interna
Desarrollar divulgaciones adecuadas para el público y asegurar el cumplimiento de los requisitos de informes regulatorios.
Planificación y mecanismos de remediación
Crear caminos claros para abordar problemas y proporcionar remedios cuando ocurran daños.
A medida que la IA toca múltiples funciones y departamentos dentro de una organización, un enfoque aislado para la gobernanza ya no es viable. En lugar de implementar un marco de gobernanza de IA independiente, las organizaciones deberían integrar la gobernanza de IA en sus estructuras existentes de cumplimiento y gestión de riesgos.