Tharman insta a una gobernanza global de la IA mientras Singapur se prepara para una rápida disrupción
El presidente ha afirmado que Singapur experimentará el impacto completo de la inteligencia artificial (IA) antes que la mayoría de los países, pero que está estructuralmente preparado para el desafío. En una entrevista en el Foro Económico Mundial, destacó que la apertura, el tamaño reducido y la dependencia de la tecnología hacen que Singapur enfrente disrupciones globales más rápidamente que otros.
Fortalezas y desafíos
Tharman considera que la exposición de Singapur a la IA no es una vulnerabilidad, sino una fortaleza. A pesar de enfrentar los desafíos antes que otros países, también enfatizó que la IA representa una oportunidad para aumentar la productividad, aunque advirtió que los beneficios deben distribuirse equitativamente entre la fuerza laboral. Esto requerirá una reinversión deliberada, especialmente en el nivel medio de trabajadores de oficina, para que puedan trabajar con la IA o trasladarse a sectores en crecimiento como la salud.
Preparación y aprendizaje continuo
El enfoque de Singapur para anticipar desafíos ya ha informado su preparación. La iniciativa SkillsFuture, lanzada hace más de una década, se citó como un esfuerzo nacional para integrar el aprendizaje continuo y volver a capacitar a los trabajadores en diferentes etapas de sus vidas. Tharman destacó la importancia de las asociaciones público-privadas en este contexto, sugiriendo que anticipar desafíos es una práctica habitual en el país.
Oportunidades y riesgos de la IA
El presidente enmarcó la IA como una oportunidad para maximizar el capital humano y promover lo que llamó «florecimiento masivo». Sin embargo, advirtió que el sistema global está peligrosamente despreparado para manejar los riesgos asociados con la proliferación de la IA, que incluyen conflictos nucleares impulsados por IA, desinformación generalizada y ciberataques por actores no estatales.
Tharman argumentó que la gobernanza de la IA no se parece al control de armas nucleares de la era de la Guerra Fría, ya que el desarrollo actual está liderado por el sector privado, no por los gobiernos. Dado que los estados están rezagados detrás del ritmo del cambio tecnológico, es crucial cambiar la mentalidad de los gobiernos y las empresas para fomentar la cooperación en ciertos ámbitos, como el descubrimiento de medicamentos y protocolos de seguridad.
El papel de los países más pequeños
Los países más pequeños y neutrales también tienen un papel que desempeñar en la gobernanza global. Tharman mencionó que Singapur organizó una conferencia sobre la seguridad de la IA, que reunió a científicos internacionales, incluyendo muchos de potencias como Estados Unidos y China. Este tipo de esfuerzos son formas en que los estados pequeños y neutrales pueden facilitar diálogos que pueden ser difíciles de llevar a cabo entre las grandes potencias.
Un nuevo orden global
Tharman contextualizó el debate sobre la IA dentro de un reordenamiento global más amplio. Señaló que el mundo ya no está supervisado por una única potencia dominante y que la narrativa multipolar equilibrada aún está lejos de ser una realidad. La incertidumbre radical es lo único que se presenta con claridad.
En este contexto, Tharman argumentó que los países, grandes y pequeños, no deben dejarse paralizar por esta fluidez, sino que deben construir coaliciones para afrontar desafíos comunes como el cambio climático y la salud global. Sugirió que el multilateralismo podría evolucionar para ser específico de dominio en lugar de unificado.
Conclusión
Los comentarios de Tharman llegan antes de una importante actualización de políticas internas. En este nuevo entorno, la preparación de los trabajadores, la promoción de una prosperidad inclusiva y el liderazgo en la diplomacia de la IA no son solo una visión política, sino una imperativa estratégica. Al construir las capacidades de las personas, se puede lograr un resultado positivo tanto para ellos como para la economía en su conjunto.