Federalismo Tecnológico: Los Estados de EE. UU. a la Vanguardia de la Gobernanza de la IA
Los estados de EE. UU. han actuado como reguladores de primera instancia en diversas tecnologías emergentes y áreas clave de política tecnológica donde el Congreso ha sido lento para legislar. Este federalismo tecnológico es especialmente evidente en la respuesta estatal a la inteligencia artificial (IA).
Antes de que la IA se convirtiera en un tema de conversación pública con el lanzamiento de ChatGPT en 2022, ya se expandían rápidamente los avances en tecnologías de aprendizaje automático. A medida que esto ocurría, las percepciones sociales sobre el sector tecnológico también cambiaban. La IA llegó a la agenda política global en un momento en que los reguladores estaban listos para actuar.
El Entorno Cambiante de la Política sobre la IA
En EE. UU., la opinión pública sobre la industria de internet alcanzó su punto máximo en 2015, pero comenzó a declinar con el tiempo. Las preocupaciones sobre la privacidad de los datos y la desinformación se intensificaron. Mientras tanto, Europa cristalizó una respuesta regulatoria más estricta con leyes como el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR).
En contraste, EE. UU. mantuvo un enfoque más orientado al mercado en su política tecnológica. Sin embargo, en los últimos años ha habido un endurecimiento significativo en las fronteras políticas, lo que ha llevado a un entorno político más complejo.
Los Antecedentes de la Privacidad y el Federalismo Tecnológico
Desde 2018, cuando California promulgó la Ley de Privacidad del Consumidor de California, al menos diecinueve estados han adoptado leyes de privacidad del consumidor que regulan el uso de sistemas de toma de decisiones automatizadas. Estas leyes establecen un marco inicial de regulación aplicable a la IA.
El Aumento de la Legislación a Nivel Estatal sobre la IA
Los estados han pasado rápidamente de regular la IA de manera incidental a hacerlo de forma directa. Buscan fomentar la IA para obtener beneficios económicos y sociales, mientras protegen a la sociedad de sus riesgos potenciales. Por ejemplo, algunos gobernadores han emitido órdenes ejecutivas para promover un uso responsable de la IA.
Transparencia y Desinformación
El avance de los modelos de IA generativa ha suscitado preocupaciones sobre la desinformación. Algunos estados han experimentado con políticas para mitigarla, exigiendo a los sistemas de IA una divulgación clara de su naturaleza como herramientas automatizadas.
Seguridad de la IA
Legisladores y tecnólogos evalúan las implicaciones de seguridad de los modelos de IA. Sin embargo, el panorama de la seguridad de la IA es muy controvertido, con opiniones divergentes sobre los riesgos y beneficios de las medidas de precaución.
Equidad y Discriminación
Los modelos de IA presentan riesgos de discriminación que los legisladores han reconocido. Se han promulgado leyes en varios estados para mitigar el riesgo de discriminación algorítmica, exigiendo a los desarrolladores proporcionar información sobre el uso y los riesgos de sus sistemas.
Conclusión
A medida que los estados de EE. UU. avanzan en la regulación de la IA, el federalismo tecnológico se convierte en un aspecto crucial de la política tecnológica del país. Los esfuerzos estatales intensificados probarán los límites de la autoridad y la voluntad política para influir en esta creciente industria global.