5 estrategias para la gestión de riesgos de IA en múltiples jurisdicciones
Para finales de 2024, más de 70 países ya habían publicado o estaban redactando regulaciones específicas sobre IA, y sus definiciones de «uso responsable» pueden variar drásticamente. Lo que fomenta la innovación en un mercado puede invitar a la aplicación de leyes en otro. Esto resulta en un creciente mosaico de leyes que las organizaciones globales deben navegar a medida que escalan la IA a través de fronteras.
1. Mapea tu huella regulatoria
La gobernanza global de IA comienza con la visibilidad no solo de dónde se desarrollan tus herramientas, sino también de dónde fluyen sus salidas y datos. Un modelo de IA construido en un país puede ser desplegado, reentrenado o reutilizado en otro, sin que nadie se dé cuenta de que ha entrado en un nuevo régimen regulatorio.
Las organizaciones que operan a través de regiones deben mantener un inventario de IA que capture cada caso de uso, relación con proveedores y conjunto de datos, etiquetados por geografía y función empresarial. Este ejercicio no solo aclara qué leyes aplican, sino que también expone dependencias y riesgos.
2. Comprende las divisiones más importantes
Los riesgos de cumplimiento más significativos surgen de suponer que la IA está regulada de la misma manera en todas partes. La Ley de IA de la UE clasifica los sistemas por nivel de riesgo —mínimo, limitado, alto o inaceptable— e impone requisitos detallados para aplicaciones de “alto riesgo”. En contraste, EE. UU. no tiene un marco federal único, lo que lleva a que algunos estados implementen políticas centradas en la transparencia y la mitigación de sesgos.
3. Abandona la política de talla única
Las políticas de IA deben establecer principios universales —justicia, transparencia, responsabilidad— pero no controles idénticos. En lugar de un enfoque rígido, diseña una gobernanza que escale por intención y geografía, creando estándares globales para la IA ética y luego añadiendo orientación regional.
4. Involucra a equipos legales y de riesgo desde el principio
La conformidad de la IA avanza demasiado rápido para que el departamento legal sea un simple punto de control final. Integrar a asesores legales y líderes de riesgos desde el inicio del diseño y despliegue de IA ayuda a garantizar que se anticipen los requisitos emergentes.
5. Trata la gobernanza de IA como un sistema vivo
La regulación de IA no se volverá estancada pronto. Las organizaciones que se mantengan a la vanguardia no tratarán la gobernanza como un proyecto de una sola vez, sino como un ecosistema en evolución. Monitorear, probar y adaptar se convierten en parte de las operaciones diarias.
La conclusión es que el alcance de la IA es global, pero sus riesgos son intensamente locales. Cada jurisdicción introduce nuevas variables que pueden acumularse rápidamente si no se gestionan adecuadamente. Tratar el cumplimiento como un requisito estático es ignorar las partes móviles del riesgo.