Opinión: La IA avanza más rápido que nuestras leyes. Alaska debe prestar atención.
Entre las políticas de desregulación del expresidente se encuentra el debilitamiento de la supervisión de la inteligencia artificial (IA). Aunque sus acciones sobre la protección ambiental, la atención médica y los derechos civiles han recibido más atención, su impulso por desregular la IA puede resultar más perjudicial en las próximas décadas.
El expresidente rescindió el “Plan para una Ley de Derechos de la IA” de la administración anterior, diseñado para guiar el desarrollo de la IA de manera que salvaguardara los derechos del público estadounidense. En su lugar, emitió una orden ejecutiva para acelerar el desarrollo de la IA eliminando disposiciones clave de regulación y supervisión.
Beneficios y riesgos de la IA
A pesar de los beneficios de la IA en áreas como la medicina, la atención personal, la investigación ambiental y la educación, su desarrollo avanza a un ritmo que supera nuestra capacidad para comprenderlo completamente. Lo que estamos viendo actualmente es solo «IA inicial» comparado con lo que se prevé en el futuro. La fusión de la IA con otras tecnologías, como la computación cuántica y la ingeniería genética, podría tener impactos sociales desestabilizadores.
Estamos acercándonos a un cambio crucial en la historia humana: la aparición de sistemas de IA capaces de mejorar sus propios algoritmos. Esto plantea preocupaciones sobre la posibilidad de que estos sistemas creen nuevos algoritmos sin intervención humana, lo que podría llevar a la inteligencia artificial general (AGI), capaz de operar de manera independiente y establecer sus propios objetivos.
Implicaciones de la AGI
Una vez que la AGI supere la inteligencia humana, podría volverse incontrolable. Esto podría alterar todos los sectores de la sociedad, con desplazamientos masivos en el mercado laboral, un aumento de la desigualdad y la posibilidad de que la IA facilite medidas de vigilancia y control autoritario.
A medida que la IA avanza, es esencial informarnos y prepararnos para regularla y contenerla. Aunque se necesitan políticas federales e internacionales, muchos estados han comenzado a legislar sobre los impactos de la IA, abordando temas como la integridad electoral y los derechos del consumidor.
Propuesta de regulación en Alaska
Recientemente, se introdujo una resolución que establecería un Grupo de Trabajo Legislativo sobre la IA en Alaska, con el objetivo de estudiar y hacer recomendaciones sobre el uso de la IA en el gobierno estatal y la educación, así como sobre preocupaciones éticas como la privacidad de datos y la desinformación. Aunque no tendría fuerza de ley, apoyarla podría aumentar la conciencia pública sobre los problemas de la IA y preparar a la sociedad para influir en cómo esta tecnología transformará nuestras vidas.