El juez del Distrito Sur de Nueva York determina que documentos generados por IA sin dirección de abogado no están protegidos por el privilegio
El 10 de febrero de 2026, un juez del Distrito Sur de Nueva York dictaminó que ciertos documentos generados por IA, creados por un individuo utilizando una herramienta de IA y luego enviados al abogado de dicho individuo en el contexto de un litigio en curso, no estaban protegidos por el privilegio abogado-cliente ni por la doctrina de trabajo de producto. Aunque el fallo es específico a los hechos del caso, destaca los riesgos de descubrimiento que pueden surgir al utilizar IA sin la guía específica de un abogado.
Contexto del caso
El problema surgió en un caso penal en curso que acusa al demandado de fraude de valores, fraude electrónico, conspiración para cometer fraude de valores y fraude electrónico, hacer declaraciones falsas a auditores y falsificación de registros. Durante el proceso de descubrimiento, un registro de privilegio proporcionado por el abogado del demandado identificó treinta y un documentos descritos como “análisis generado por inteligencia artificial que transmiten hechos al abogado para obtener asesoramiento legal”, generados por una herramienta de IA.
Argumentos presentados
El gobierno argumentó que los documentos generados por IA no estaban sujetos al privilegio abogado-cliente porque: (1) no eran comunicaciones entre el demandado y su abogado, aunque fueran enviados posteriormente al abogado; (2) no podían haber sido creados con el propósito de obtener asesoramiento legal; y (3) no eran confidenciales, dado que las consultas del demandado se habían ingresado en un sistema de IA cuyas políticas descartaban la confidencialidad y permitían la divulgación a autoridades gubernamentales.
En cuanto a la cuestión del trabajo de producto, el gobierno sostuvo que no podía aplicarse ninguna protección de trabajo de producto porque el demandado había tomado la iniciativa de generar estos documentos sin la dirección de su abogado. El juez coincidió con el gobierno al encontrar que no había base para reclamar privilegio abogado-cliente o protección de trabajo de producto.
Implicaciones del fallo
El fallo resalta que, aunque la aplicación del privilegio abogado-cliente y las protecciones de trabajo de producto a documentos generados por IA plantea cuestiones novedosas, se basa en principios legales tradicionales. Es importante destacar que la decisión no implica que el uso de herramientas de IA para generar análisis legales no pueda llevar a documentos protegidos por el privilegio abogado-cliente o de trabajo de producto. La aplicabilidad de tales protecciones a documentos generados por IA es específica de la jurisdicción y los hechos, y debe evaluarse caso por caso.
Conclusión
Para cualquier empresa o individuo que busque utilizar IA en relación con litigios o análisis legales sin la participación directa de un abogado, es crucial que estén familiarizados con las políticas de las herramientas de IA que utilizan y que documenten cuidadosamente su uso de la IA.