La nueva «task force» del Departamento de Justicia para regular la IA
A pesar de las críticas por priorizar la aplicación de la ley de inmigración a expensas de otras prioridades, el Departamento de Justicia de la administración actual ha decidido redirigir recursos hacia una nueva causa que parece no ser demandada por el electorado, salvo por algunos donantes de Silicon Valley.
Este mes, el Departamento de Justicia lanzó una «task force» para combatir los intentos de regulación de las empresas de inteligencia artificial (IA) por parte de los estados, según un informe. Esta medida sigue a una orden ejecutiva muy criticada que busca prohibir la regulación estatal de la IA, emitida tras varios intentos fallidos de lograr dicha prohibición en el Congreso.
Composición y liderazgo de la task force
Según el informe, la «task force» estará liderada por un alto funcionario del Departamento de Justicia y contará con representantes de varias oficinas dentro del departamento, incluyendo la División Civil y la oficina del Abogado del Solicitor General, con consultas de un asesor en criptomonedas y IA.
Reacciones ante la iniciativa
El Fiscal General de un estado ha expresado que, sin acción del Congreso, no existe autoridad para que la administración desafíe las leyes estatales sobre IA o castigue a los estados por adoptar leyes que no le agradan. Este fiscal se ha comprometido a proteger los intereses de su estado y a impugnar legalmente cualquier intento de la administración de retirar fondos o socavar sus esfuerzos para proteger a los ciudadanos de los riesgos asociados con los chatbots de IA.
Implicaciones de la medida
Este esfuerzo representa la última tendencia de la administración en utilizar recursos estatales en beneficio de las grandes empresas tecnológicas. Se ha observado que la administración ha otorgado amplios poderes a un destacado donante de campaña para desmantelar agencias federales y ha admitido que ejecutivos de grandes empresas tecnológicas han influido en decisiones críticas.
Conclusión
La reciente creación de esta «task force» por parte del Departamento de Justicia plantea serias preguntas sobre el equilibrio entre la regulación estatal y la protección de los intereses empresariales. A medida que la tecnología de IA avanza, la necesidad de un marco regulatorio claro y efectivo se vuelve cada vez más urgente.