La Adopción de la IA y la Amenaza a la Innovación: Lecciones de Europa
Esta Nota Económica examina las consecuencias, a menudo no intencionadas, de diversas leyes y regulaciones para individuos y empresas, en contraposición con sus objetivos declarados.
Beneficios, pero también Nuevos Riesgos
Desde la logística hasta las finanzas, el comercio electrónico, la agricultura, la educación y, por supuesto, la medicina, la inteligencia artificial (IA) se presenta en forma de sistemas especializados diseñados para automatizar tareas y mejorar la toma de decisiones. Sus beneficios incluyen ahorros de tiempo, mejor gestión del flujo y servicios mejorados, lo que conduce a ganancias sustanciales en productividad. Las estimaciones más cautelosas prevén un aumento de la productividad general del 0.53% en diez años, mientras que algunos estudios proyectan una ganancia del 14% para los trabajadores de “apoyo” de baja calificación gracias a los modelos de lenguaje grande (LLMs).
La regulación adoptada por la Unión Europea busca proteger la salud y la seguridad, así como los derechos fundamentales. Sin embargo, esta regulación enfrenta varios obstáculos.
Una Fuente de Incertidumbre Legal para los Emprendedores
Frente a estos nuevos riesgos, los gobiernos se sienten tentados a regular la IA. La regulación de la UE, que entró en vigor parcialmente en agosto de 2024, podría restringir la innovación y disminuir la competitividad empresarial, sin garantizar una mejor protección para los ciudadanos.
La idea general detrás de esta regulación es imponer obligaciones a los proveedores y desplegadores de IA según el riesgo presunto de su producto. Sin embargo, medir este riesgo es problemático, ya que implica evaluar infracciones a derechos fundamentales, algo que las empresas no pueden cuantificar adecuadamente.
Restringiendo el Desarrollo del Sector
La regulación de la UE podría frenar la innovación y hacer que las empresas sean menos competitivas, estableciendo barreras de entrada para nuevas empresas. El costo de cumplimiento regulatorio podría ser una carga considerable para los nuevos negocios, distorsionando la competencia en favor de las grandes corporaciones.
Desde la implementación del RGPD en 2018, se estima que más del 10% de las empresas han desaparecido, principalmente jóvenes empresas. Esto ha permitido a las grandes empresas digitales aumentar su cuota de mercado y ha llevado a una desaceleración de la innovación en el sector en Europa en comparación con Estados Unidos.
Conclusión
Antes de adoptar regulaciones específicas sobre IA inspiradas en el modelo europeo, las autoridades canadienses deberían aprender de la Ley de IA de la UE. Se deben evitar algunas trampas, como la imposibilidad de imponer un enfoque basado en riesgos a los derechos fundamentales, y optar por un marco regulatorio más flexible que no comprometa la innovación ni la dinámica competitiva del sector.