Lo que los líderes de CX deben considerar a medida que evoluciona el panorama regulatorio de la IA
La orden ejecutiva del presidente busca limitar el alcance de las leyes estatales sobre IA y puede dar más confianza a los líderes de la experiencia del cliente (CX) para escalar la tecnología. Sin embargo, no elimina el riesgo regulatorio ni los requisitos de gobernanza.
La orden, firmada en diciembre, instruye a las agencias federales a evaluar y, si es necesario, impugnar las leyes estatales de IA que entren en conflicto con un marco de política nacional. Aunque la administración enmarca el movimiento como una manera de reducir la fragmentación regulatoria, la orden remodela la dirección en lugar de reemplazar los requisitos existentes.
Intención, no preempción
La orden ejecutiva señala una intención, no una preempción. No elimina la ley estatal, ni crea nuevas obligaciones de cumplimiento de IA, sino que remodela la dirección regulatoria y la postura de aplicación.
Para las organizaciones de CX que navegan un mosaico de reglas estatales sobre IA, esta distinción es importante, ya que la orden puede alentar un despliegue más amplio de IA en el soporte al cliente y marketing, mientras desplaza la atención hacia futuros estándares federales.
Consistencia y complejidad
Desde un punto de vista operacional, un marco federal robusto podría simplificar el cumplimiento de IA para las organizaciones que despliegan IA en múltiples estados, reduciendo la complejidad del cumplimiento que ha desafiado a los equipos de CX. Sin embargo, esa consistencia puede también eliminar las protecciones específicas que las regulaciones estatales habían establecido en torno a la toma de decisiones automatizada, el manejo de datos y la mitigación de sesgos.
Este cambio significa que las organizaciones deben anticipar dónde las mejores prácticas voluntarias deberían exceder los requisitos federales básicos.
Desafíos actuales
Las leyes estatales de IA siguen siendo completamente operativas durante este período de transición y pueden ser impugnadas en los tribunales, aplicadas selectivamente o despriorizadas políticamente. Por lo tanto, las empresas aún deben cumplir cuidadosamente con las regulaciones existentes, particularmente en áreas que afectan a menores, educación y servicios públicos.
Los equipos de CX no pueden asumir un alivio inmediato o una preempción general.
Conclusión
Como resultado, los líderes de CX ya no pueden confiar en la regulación para definir el uso responsable de IA. El efecto neto es que los líderes de CX necesitan marcos de gobernanza internos más sólidos en lugar de depender de un objetivo regulatorio en constante cambio.