Anthropic dona $20 millones a Public First Action
La inteligencia artificial (IA) traerá enormes beneficios para la ciencia, la tecnología, la medicina, el crecimiento económico y mucho más. Sin embargo, una tecnología tan poderosa también conlleva riesgos considerables.
Riesgos asociados a la IA
Estos riesgos pueden surgir del mal uso de los modelos: la IA ya se está utilizando para automatizar ciberataques; en el futuro, podría asistir en la producción de armas peligrosas. Los riesgos también pueden provenir de los propios modelos: los sistemas de IA potentes pueden tomar acciones perjudiciales que van en contra de las intenciones de sus usuarios y que están fuera de su control.
Los modelos de IA están aumentando sus capacidades a un ritmo vertiginoso, desde simples chatbots en 2023 hasta los «agentes» actuales que completan tareas complejas. Las decisiones de política de IA que tomemos en los próximos años afectarán casi todas las partes de la vida pública, desde el mercado laboral hasta la protección infantil en línea y la seguridad nacional.
La necesidad de una buena política
En estas circunstancias, necesitamos una buena política: una regulación flexible que nos permita aprovechar los beneficios de la IA, controlar los riesgos y mantener a América a la vanguardia en la carrera de la IA. Esto implica mantener la tecnología crítica de IA fuera del alcance de los adversarios de América, mantener salvaguardas significativas y promover el crecimiento del empleo.
Para abordar estos desafíos, se ha decidido contribuir con $20 millones a Public First Action, una nueva organización bipartidista que apoyará la educación pública sobre la IA, promoverá salvaguardas y asegurará que América lidere la carrera de la IA.
El papel de Public First Action
Public First Action trabaja para llenar el vacío en la movilización de personas y políticos que comprenden lo que está en juego en el desarrollo de la IA. Fundada y dirigida por estrategas republicanos y demócratas, la organización aboga por políticas en la gobernanza de la IA, buscando transparencia en los modelos de IA y un marco robusto de gobernanza federal.
Las políticas no son partidistas y no buscan beneficiar a los desarrolladores de IA, sino que aseguran un escrutinio más riguroso de las empresas que desarrollan modelos de IA poderosos y peligrosos. Las empresas de IA tienen la responsabilidad de garantizar que la tecnología sirva al bien público y no solo a sus propios intereses.
Conclusión
La contribución a Public First Action forma parte de un compromiso con una gobernanza que permita el potencial transformador de la IA y ayude a gestionar sus riesgos de manera proporcional.