Consultoría de gobernanza de la IA para los equipos que construyen su programa: desde la interpretación regulatoria del Reglamento de IA, ISO 42001 y el NIST AI RMF hasta la implementación de los controles en la plataforma.
Una consultoría de gobernanza de la IA que se ajusta a su realidad.
Qué normativas aplican a su cartera de IA y qué exigen
Estructura organizativa, roles, procesos y cadenas de responsabilidad
Cómo clasificar sus sistemas de IA y qué implica para sus obligaciones
Qué documentación esperan reguladores y auditores, y cómo estar preparado.
Todos los proyectos de consultoría de gobernanza de la IA los presta nuestra red de socios certificados: especialistas en gobernanza, expertos regulatorios y profesionales del cumplimiento que hemos seleccionado y validado por su dominio de la regulación de la IA.
Cada proyecto de consultoría de gobernanza de la IA empieza con una conversación estructurada para entender su cartera de IA, su exposición regulatoria y el punto en que se encuentra hoy su programa de gobernanza.
Según su contexto, elegimos dentro de nuestra red de socios consultores acreditados a los expertos más adecuados para su sector, su entorno regulatorio y su stack técnico.
El equipo del socio asignado analiza a fondo la brecha entre su postura de gobernanza actual y los requisitos de las normativas y marcos aplicables.
Recibe de su socio de consultoría de gobernanza de la IA una hoja de ruta detallada y priorizada, con acciones e hitos concretos, cada uno vinculado directamente a controles, marcos y obligaciones de cumplimiento en AI Sigil.
Opcionalmente, un acuerdo recurrente de consultoría de gobernanza de la IA a medida que crece su cartera, entran en vigor nuevas normativas y evolucionan sus requisitos de cumplimiento.
La consultoría de gobernanza de la IA se vuelve imprescindible cuando una organización despliega varios sistemas de IA en distintas áreas pero no cuenta con la experiencia interna para mapear su exposición regulatoria. Un proyecto bien planteado condensa en unas semanas de trabajo estructurado lo que a un equipo interno le llevaría de seis a doce meses, con un entregable defendible en cada hito.
Responsables de cumplimiento, CISO, líderes de programas de IA y direcciones jurídicas recurren a la consultoría de gobernanza de la IA cuando necesitan traducir el Reglamento de IA, ISO 42001 o el NIST AI RMF en obligaciones concretas para su cartera, clasificar los sistemas por nivel de riesgo y producir la documentación que esperan los reguladores. El resultado no son diapositivas: es un programa de gobernanza operativo, instalado en la plataforma AI Sigil desde el primer día.
La consultoría de gobernanza de la IA también tiene sentido cuando un programa existente necesita una mirada externa: brechas entre los marcos activados y el texto de la norma, controles que se saltaron, circuitos de evidencias que nunca han superado una auditoría real. Nuestros socios aportan esa perspectiva sin el coste de un proyecto de transformación completo.
La consultoría de gobernanza de la IA procede hoy de tres lugares, cada uno con su propio centro de gravedad:
El resultado: una consultoría de gobernanza de la IA que le deja un sistema en funcionamiento, no una presentación.
La mayoría de los programas de gobernanza de la IA se atascan en la misma pregunta: ¿por dónde empezamos? Los sistemas de IA se multiplican más rápido de lo que los equipos internos pueden documentarlos, y los que más importan a los reguladores rara vez son los que se comentan por los pasillos.
La consultoría de gobernanza de la IA, en este formato, arranca con un barrido de la cartera frente a las clases de riesgo del Reglamento de IA y las obligaciones que conlleva su rol (proveedor, responsable del despliegue, importador, distribuidor). Los sistemas que caen en los niveles de alto riesgo o GPAI salen a la superficie primero.
Esa lista priorizada se convierte en el plan del proyecto: alcance, análisis de brechas, implementación de controles y recogida de evidencias se secuencian según la exposición regulatoria, no según lo que sea más fácil de empezar.